LAS MISIONES JESUITICAS DEL URUGUAY. LA PROVINCIA 1A.ED

$900

ALEJANDRO LARGUÍA
LAS MISIONES JESUITICAS DEL URUGUAY. LA PROVINCIA 1A.ED
CORREGIDOR

Páginas: 320
Formato: 14*20
Precio: $ 900.00
Peso: 0.31 kgs.
ISBN: 978-950-05-1698-3

De las ex misiones de guaraníes fundadas por los jesuitas en la banda oriental del río Uruguay la historia está un tanto olvidada. Son ellas: el pueblo misionero San Francisco de Borja, que fuera parte del Departamento de Yapeyú cuando era Teniente de Gobernador Don Juan de San Martín, el de Santo Angel Custodio, donde residió dieciocho años Don Diego de Alvear y en 1789 nació su hijo el Gral. Alvear, el de San Nicolás del Piratiní fundado en 1626 por el primer santo paraguayo Roque González de Santa Cruz, San Juan Bautista, San Lorenzo y San Luis Gonzaga. Fueron estas las siete Reducciones Jesuíticas de Guaraníes que después de la expulsión de la orden ignaciana se las refería como 'los siete pueblos orientales'. Esta comunidad que en 1770 albergaba 30.000 almas fue teatro de acontecimientos históricos de tremenda importancia, tanto en tiempos jesuíticos con la Guerra Guaranítica motivada por el Tratado de Permuta (1750), como en tiempos virreinales por la invasión portuguesa del año 1801, como en los de la emancipación por las guerras de Artigas entre 1815-1820, en los de la organización nacional con la Guerra del Brasil en 1827 y por último con el rol que las Misiones Orientales recuperadas por el Gral. Rivera en 1828 tuvieron en el nacimiento del Uruguay como Estado independiente. ¿Por qué la campana que los jesuitas colgaron en la iglesia San Nicolás del Piratiní en 1698 descansa hoy a 800 km de distancia en el frente de la iglesia de Paysandú? Cómo fue el proceso de desposesión del inmenso territorio que habiendo pertenecido a la Provincia de Buenos Aires del virreinato español hoy conforma el Estado brasilero de Rio Grande do Sul? Son muchos los hechos que el lector aficionado a la historia no debería ignorar. Alejandro Larguia, nos relata esta historia en una síntesis que abarca tres siglos, tomando fuentes de origen argentino, brasilero y uruguayo y después de escudriñar en persona los más apartados rincones de Rio Grande do Sul. El enfoque comprensivo de las distintas miradas de cada suceso histórico según la nacionalidad de los cronistas de época resulta en una versión estrictamente objetiva.